La empresa LIS Logistische Informationssysteme GmbH amplía su sistema de gestión de almacenes LIS Warehouse Management System (LWM) con una función de asistencia basada en inteligencia artificial que simplifica considerablemente el acceso a los datos del almacén. En el futuro, los usuarios podrán consultar información sobre existencias, movimientos de artículos, datos de pedidos e informes directamente en lenguaje natural, ya sea mediante la introducción de texto o el control por voz. En lugar de tener que navegar por estructuras de menús complejas, los usuarios obtienen respuestas contextualizadas en tiempo real. De este modo, se facilita una toma de decisiones más rápida, fundamentada y segura en el día a día operativo del almacén. La nueva función estará disponible a partir del segundo trimestre de 2026.
«El acceso a los datos del almacén debe ser rápido y sencillo en el día a día de las operaciones», afirma Philipp Neuser, responsable de WMS en LIS. «Con la integración de la IA en LWM, reducimos considerablemente este obstáculo. La IA en sí misma no necesita ser entrenada y puede utilizarse en varios idiomas. «Los empleados pueden utilizar el sistema como si fuera un asistente digital y obtienen al instante la información que necesitan para su trabajo, sin necesidad de una larga formación ni de conocimientos avanzados sobre el sistema».
La nueva función de asistencia accede directamente a los datos en tiempo real y a la documentación disponible en el sistema. Además de las consultas habituales sobre existencias o pedidos, también se pueden realizar análisis de datos sencillos y evaluaciones ad hoc. De este modo, la IA ayuda especialmente a las salas de control, a la dirección de los almacenes y al personal operativo a la hora de tomar decisiones diarias. El objetivo no es, en absoluto, controlar los procesos de forma autónoma ni sustituir a los empleados, sino aliviarles la carga de trabajo de forma específica en su día a día.
Se observan otras ventajas añadidas en los cambios de sistema y en la incorporación de nuevos empleados. «Precisamente en las fases de puesta en marcha o cuando se producen cambios de personal, las empresas pierden mucho tiempo porque los nuevos usuarios tienen que familiarizarse primero con las interfaces y la lógica de los procesos», explica Neuser. «La interacción basada en la voz permite trabajar de forma productiva desde el primer momento. «Esto supone una auténtica ventaja en tiempos de escasez de personal cualificado y de creciente presión sobre los costes».
La integración de la IA encaja a la perfección en la estrategia de producto actual de LIS, que consiste en seguir desarrollando LWM de forma sistemática hacia un manejo intuitivo, una mayor transparencia y unos procesos de toma de decisiones más rápidos. «No consideramos que la IA sea un fin en sí misma», subraya Neuser. «Debe utilizarse allí donde resuelva problemas reales. «Eso es precisamente lo que hace esta función en el día a día del almacén».
